La ilusión de que el arte se puede (y debe de) perfeccionar
La perfección podría vender, pero solo la imperfección habla.
¿Cuándo se volvió tan aburrido el arte?El enfoque ha cambiado del arte en sí a lo perfecto y pulido que se ve, lo controlable que puede ser.
Las herramientas y la tecnología modernas crean la ilusión de que cada detalle puede ser moldeado, corregido y domesticado. Pero incluso si todo pudiera ser controlado, eso no es lo que hace que el arte sea grande. El poder del arte vive en sus defectos. Las imperfecciones le dan a una pieza su valor. Lo hacen singular. Humano. Cuentan historias, dejan huellas y provocan preguntas.
Aquí hay algunos posts del pasado en el que comento sobre la relación entre el arte y el creciente uso de inteligencia artificial para crearlo:
- Por qué las IAs no pueden replicar la escencia del arte
- En contra de la IA: escritores quieren que las casas editoriales prometan no publicar libros escritos por máquinas
- Audible comenzará a utilizar narradores de IA
Leonardo los resume bastante bien:
El gran arte nunca nació para adaptarse a una fórmula. Crece a partir de la visión, la imaginación y la necesidad de expresar algo real.La perfección podría vender, pero solo la imperfección habla.
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Casi siempre ya sabes la respuesta; lo que falta es alguien que te haga las preguntas incómodas.
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