Natallie Rocha, para el NYT, entrevistó a varias personas “normales”, es decir, que no trabajan en tecnología, con código ni en nada relacionado, sobre cómo están usando Claude Code en el mundo real:
Sam Hindes, 38 años, Melbourne, Australia
El Sr. Hindes, subdirector en una escuela para niños autistas, tiene cuatro hijos menores de 9 años y recurrió a la IA para ayudarle a organizar la ropa de su familia.
La semana pasada, le pidió a Claude Code que creara un programa para identificar a cuál de sus tres hijas pertenecía cada prenda, de modo que pudiera separar la ropa limpia en montones sin su ayuda. Tomó fotos de la ropa para enseñarle a Claude Code qué camiseta pertenecía a cada hija. Ahora simplemente muestra la prenda a la cámara de su laptop y el programa le dice a quién pertenece.
“Todo el proceso se completó en una hora, y las niñas estaban muy emocionadas”, dijo.
El Sr. Hindes comentó que ahora está creando un programa con Claude Code para ayudar a sus hijas a completar de forma independiente los pasos de su rutina matutina, como si fuera un juego.
Llevo diciéndolo mucho tiempo: desarrollar software se trata de resolver problemas, no de escribir código:
Anne Haubo Dyhrberg, 35 años, Newark, Delaware
Durante la pandemia de coronavirus, la Sra. Haubo Dyhrberg, profesora adjunta de finanzas en la Universidad de Delaware, tuvo la idea de crear un simulador de trading bursátil para su clase. Consultó a su esposo, ingeniero de software, pero “la tarea parecía demasiado abrumadora”.
El lunes descargó Claude Code y, en un par de horas, ya tenía un demo funcional de un simulador de trading que sus estudiantes podían usar para operar valores en un mercado simulado. Ha creado cinco escenarios distintos para que los estudiantes exploren diversos retos de los mercados financieros.
“Nunca pensé que sería tan fácil”, dijo. “No puedo esperar a probarlo cuando el semestre comience en dos semanas”.
Esta experiencia es relevante para quienes sí trabajamos con software:
Joe Bacus, 38 años, St. Louis
El Sr. Bacus, dueño de un negocio de soldadura y fabricación de metal, recurrió a Claude Code el mes pasado para crear un asistente de IA que gestionara su calendario y le ayudara a encontrar nuevas oportunidades de negocio. El negocio es solo él y tres personas más, así que “no estamos en una posición para poder costear un equipo administrativo”, dijo. “Todo recae en mí”.
Con Claude Code, creó un asistente personal de IA que se conecta a su calendario, Google Sheets y Gmail, lo que le permite crear cotizaciones fácilmente, dar seguimiento al progreso de los trabajos y organizar contratos.
“Soy un trabajador especializado que apenas pasó la preparatoria a principios de los 2000”, dijo el Sr. Bacus, y agregó: “Pero en los últimos meses me he enseñado a mí mismo a crear herramientas reales para mi negocio”.
Esta es una radiografía del potencial que realmente tiene la IA en relación con lo que nosotros hacemos, y debería ser una llamada de atención para cualquier persona que trabaje en la industria del software y que siga pensando que el mercado todavía valora la habilidad de escribir código.
Observa cómo ninguna de las personas mencionadas arriba habló de la versión de Ruby o JavaScript que usaron, ni de la arquitectura ni del patrón de diseño. Porque no importa: usaron una herramienta para resolver el problema que tenían. Seguramente si alguien con experiencia en desarrollo de software revisa el código que escribió Claude, encontrará maneras de optimizarlo. Pero para cuando se complete esa auditoría, importará todavía menos, porque el usuario ya usó la solución.
Es esto:
Ponte en los zapatos de la empresa: ¿qué me importan tus 20 años de experiencia si puedo obtener un resultado comparable —tal vez no igual, pero comparable— con un ahorro del 90 % al contratar a alguien menos experimentado, pero que sepa hacer las preguntas correctas a un LLM?
Un principio bastante popular de la programación es: primero haz que funcione, luego hazlo elegante. La realidad es que a la gran mayoría de las empresas lo único que les importa es que funcione. Y ya. Y si pueden lograr que algo funcione (y ya) por menos dinero, van a elegir esa opción una y otra vez. Felicidades por tus 20 años de experiencia programando, by the way.
Todavía estás a tiempo de hacer el cambio, pero necesitas ponerte a chambear en desarrollar otras habilidades ya. Agenda una sesión de coaching; yo te ayudo.
Los comentarios en el artículo del NYT ofrecen una ventana interesante a cómo reaccionamos ante estos avances desde diferentes perspectivas. Margory:
Usamos a Claude para ayudar a diseñar juegos y actividades para una gran reunión familiar de fin de semana durante las vacaciones de invierno, y fue increíble. Rendó en cuenta todos los grupos de edad, discapacidades, intereses y clima. Todos estaban felices y se lo pasaron muy bien, ¡y me quitó mucho estrés de todo el arreglo!
🎉. Por otro lado, Bill:
Soy programador retirado hace mucho tiempo. Todavía soy escéptico, a pesar de todos las historias de los fanboys. Todavía tengo que ver algo real. Y he buscado bastante.
🤦♂️
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