Bufetes de abogados, firmas de contabilidad, y equipos de software: así se están adaptando al uso de IA

Stephen Lewarne en el WSJ:

Washington se está preparando para un choque en el empleo por la inteligencia artificial que es poco probable que llegue y, por lo tanto, el gobierno corre el riesgo de gastar miles de millones de dólares preparándose para el problema equivocado. Los políticos en pánico están cometiendo el error de tratar las clasificaciones ocupacionales basadas en tareas —que estiman qué proporción de las tareas de varios trabajos podría realizar la IA— como pronósticos de desempleo. La historia sugiere el enfoque opuesto: es probable que la IA aumente la productividad y los salarios de muchos de estos roles mucho antes de eliminarlos. La automatización de tareas normalmente reorganiza el trabajo mucho antes de destruir empleos, si es que hace esto último. Este malentendido está empujando la política en la dirección equivocada.

Sin clavarnos en política, el punto que quiero tocar es este:

A medida que la tecnología acelera las tareas y reduce los costos, las empresas también crean roles que las clasificaciones basadas en tareas, como las de Goldman Sachs y la OCDE, no pueden ver. Los bufetes de abogados dependen cada vez más de gerentes de apoyo en litigios y especialistas en revisión de IA que supervisan el análisis automatizado de documentos en lugar de revisar los papeles manualmente. Las firmas de contabilidad han ampliado sus funciones en el aseguramiento de datos, supervisión de modelos y servicios de asesoría, que conviven junto con los informes automatizados. En los equipos de software, los ingenieros ahora se especializan en arquitectura de sistemas, integración de modelos y control de calidad —roles que se expanden a medida que la codificación rutinaria se automatiza. En el sector salud, la documentación asistida por IA ha aumentado la demanda de empleados que puedan liderar operaciones clínicas mediante la gestión de flujos de datos, cumplimiento y diseño de flujo de trabajo. Estos trabajos existen gracias a la forma en que la IA reorganiza el trabajo.

En 2021 escribí:

La tendencia es clara. La verdadera ventaja competitiva para un desarrollador de software no será la parte técnica, sino las habilidades interpersonales.

Con el aspecto técnico resuelto (parcialmente) por inteligencias artificiales, las discusiones técnicas dejarán de ser la parte más importante del desarrollo. Los “programadores” ahora se dedicarán a tener discusiones sobre la ética y seguridad del código generado por la computadora. Las tareas técnicas serán resueltas, en su mayoría, gracias a la ley de Moore. Desarrollar software ya no se tratará de programar.

Aún habrá trabajos para escribir código, pero requerirán una alta especialización. Las personas que sigan escribiendo código lo harán para crear la infraestructura que soportará al resto del ecosistema: compiladores, IA, generadores de código, redes, etc.

Si estás en la industria del software y piensas que tu único trabajo es programar, heads up. Le acaban de poner fecha de caducidad a tu carrera. Y tienes de dos: o te pones a refinar tus soft skills, o comienzas a especializarte en tecnologías fundamentales.

De nuevo, chamba relacionada con desarrollo de software sí va a haber, y mucha. Chamba de programador, ya no tanto.

Categorías: ,

Vuélvete miembro para dejar comentarios, y desbloquear otros beneficios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *