Las historias que te cuentas

Los humanos estamos, como dice el libro, “Cableados para las historias”.

Nuestros cerebros han evolucionado para ser buenos al contar y aprender a través de historias.

Lo único malo es que muchas de esas historias, nos las contamos a nosotros mismos. Y a veces nos las creemos.

¿La persona que no mantuvo la puerta abierta en el elevador para que pudieras entrar? Le caes mal, y quería que llegaras tarde.

¿Tu compañero que no entregó lo que le correspondía a tiempo? Es un irresponsable, y tú siempre tienes que cargar con todo.

¿Aquel proyecto en el que llegaste a la meta en tiempo y forma? No pudo haber pasado sin ti y tu excelente manejo del tiempo y recursos, y gracias a tus excelentes habilidades de liderazgo.

O tal vez, el del elevador no te vio; tu compañero tuvo una situación personal importante; tú tuviste la suerte de tener una meta bien definida con un equipo de trabajo comprometido.

¿Ves? Siempre te estás contando historias. Porque evolucionaste para razonar así sobre el mundo que te rodea.

Pero no todas son reales. Es más, la mayoría no lo son.

Así que no te claves. Porque la historia que tanto te has comprado puede ser tan real como las películas de superhéroes que ves en el cine.

Para comentar, regístrate en Pathways