• Aparición: Let Swift Podcast S02E08

    Hace un par de semanas tuve el gusto de participar con Pedro Rojas y Angel Morales en su programa, Let Swift Podcast. Hoy, la primera parte de la conversación que grabamos (de casi 3 horas de contenido) está disponible para que la escuches n Apple Podcasts, Spotify, Google Podcasts o PocketCasts.

    Como probablemente sepas, trabajé desarrollando aplicaciones para iOS por un poco más de 10 años antes de cambiar de carrera y dedicarme de lleno al management. La charla con Pedro y Angel fue una excelente oportunidad para volver a mis raíces y compartir un poco de lo que aprendí durante todo ese tiempo.

    El contenido es un poco técnico (solo un poco), pero estoy seguro de que le podrás encontrar valor. En general, hablamos de…

    ?Los retos de aprender iOS por cuenta propia

    ?? Freelancing

    ?¿Cómo es dar pláticas en otros países?

    ??¿Cómo mejorar nuestros softskills?

    Mil gracias a Pedro y Angel por recibirme en su casa.

  • Investigadores de Stanford identifican 4 causas de la “fatiga de Zoom”

    4 consejos puntuales que son realmente sencillos de implementar:

    1. Procura que la videollamada no ocupe toda tu pantalla.
    2. Oculta el recuadro que muestra tu cara.
    3. Cambia tu entorno dentro y asegúrate de tener suficiente espacio para moverte constantemente.
    4. Si tienes muchas llamadas, date tiempo de tomar algunas en modo de “solo audio”. Sobre todo en aquellas llamadas que no necesites participar activamente.

    Creo que el punto 4 es el que le da en el clavo a toda la situación.

    Algunas industrias, al moverse al trabajo remoto, decidieron que para sentir que se está haciendo el trabajo es necesario tener llamadas. Discutir, planear… “Colaborar”. Pero no se dan cuenta de que tener que estar en una llamada discutiendo un tema en particular está quitando tiempo efectivo para poder hacer el trabajo.

    La solución para no tener fatiga de Zoom no es usar la herramienta diferente. Es no tener tantas llamadas en primer lugar.

    Link

  • Cómo rechazar una oferta de trabajo de manera decente

    Hace un par de semanas me integré al equipo de ingeniería de Homie (estamos contratando ?) y tuve que detener un proceso de reclutamiento que tenía con otra empresa. Esto me puso a pensar en este tipo de interacciones y en cómo el discurso de la industria está seriamente sesgado hacia los procesos desde el punto de vista de la empresa.

    • ¿Cómo hacer que tu currículum se vea atractivo? Pone a la empresa primero
    • ¿Cómo crear un portafolio? La empresa va primero
    • ¿Cómo venderte? Es para la empresa

    Mucho se habla de cómo buscar un trabajo, y de cómo atraer a los reclutadores. El objetivo, a final de cuentas, es que esa conversación desemboque en una oferta laboral. Pero la vida real es impredecible, y hay ocasiones en las que ya tendremos al reclutador o empresa de nuestro lado y tendremos que tomar la decisión de decir “gracias, pero no gracias”.

    ¿Por qué rechazarías una oferta de trabajo?

    “Estoy buscando trabajo” es una frase que me da escalofríos. Creo que todos hemos pasado por esa incertidumbre de querer hacer un cambio, por la razón que sea. Y encontrarse en ese limbo entre iniciar una búsqueda mientras estás atendiendo el trabajo que ya tienes no es sencillo.

    Entonces, ¿por qué rechazarías una oferta de trabajo que tanto te costó conseguir? La respuesta puede variar de persona a persona. Durante una llamada con los miembros de la comunidad exclusiva hicimos esta pregunta, y algunas de las respuestas que se mencionaron fueron las siguientes:

    • La cultura no empata
    • Maltrato durante el proceso de entrevistas
    • El puesto no está alineado con lo que buscas a largo plazo en tu vida personal
    • Ya tenías otra oferta de trabajo
    • No te ofrecieron el rango salarial que buscabas

    Pero también caímos en cuenta que esto es solamente la mitad de la ecuación: saber que no se quiere continuar con el proceso de reclutamiento es una cosa. Salirse del mismo es otra completamente diferente.

    Durante la llamada, también se tocó el punto de que los latinoamericanos somos mucho más reacios a decir que no — a cualquier cosa. Simplemente nos cuesta negarle algo a alguien. Esto nos puede costar muchísimo profesionalmente, sobre todo cuando se trata de “no dejar ir una oportunidad”.

    ¿Cómo decir “no, gracias”?

    Creo fielmente que todos nos beneficiaríamos de tener un manual de cómo lidiar con situaciones a las cuales no estamos acostumbrados. Decir que no a una oferta laboral o un proceso de reclutamiento es una de ellas. Por eso, le pregunté a los miembros de la comunidad si habían tenido que parar algún proceso de reclutamiento con alguna empresa, y si sí, cómo lo habían hecho.

    “En mi opinión la mejor forma de rechazar una oferta laboral es siendo directo y honesto explicando el por qué,” me comentó un, argumentando que “el feedback es algo que no solo debemos recibir, sino también dar.” Creo que todos en alguna ocasión nos hemos quejado de que un proceso de entrevistas no se concreta (es decir, no nos dijeron ni sí ni no, que en realidad es un no), pero que no supimos por qué. Es algo que nos gustaría que se mejorara de los procesos de muchas empresas, pero creo que rara vez nos preguntamos si nosotros estamos haciendo algo para resolver ese problema de nuestro lado. Si queremos que algo cambie, empecemos por lo que nos toca.

    “Pienso que de manera muy formal y siempre dejando las puertas abiertas (vaya uno a saber las vueltas que da la vida)”, comenta otro miembro de la comunidad, tocando un punto bien importante. Salir de un proceso de entrevistas de la mejor manera posible es algo que como profesionales no nos cuesta mucho trabajo. Sin embargo, habla muy bien de nosotros e incluso podría generarnos más oportunidades de las que nos quita.

    Desde que iniciamos un proceso tenemos una idea de qué tantas ganas tenemos de que nos acepten. “… es válido decir el motivo, y aprender a decir no, no quiero, no me interesa,” opinó otro miembro, haciendo hincapié en que también es nuestra responsabilidad ser honestos con nosotros mismos al momento de decidir si iniciar un proceso de reclutamiento. Si desde un inicio sabemos que muy probablemente no es la opción para nosotros, podríamos ahorrarle tiempo a todos los involucrados y parar el proceso cuanto antes.

    Los procesos de reclutamiento son arduos para todos los involucrados. La persona que está buscando empleo se prepara para más de una entrevista, seguramente. Mientras que la persona conduciendo la entrevista tiene que entrevistar a más de un candidato — probablemente durante el mismo día. No es un proceso fácil para ninguna de las partes involucradas, y hacer un esfuerzo, por más mínimo que sea, puede ahorrar muchos disgustos e incertidumbres.

    Conclusiones

    Las perspectivas, experiencias y recomendaciones fueron variadas. Pero todas se centraban al rededor de las mismas ideas.

    De manera concreta, te puedo decir que para detener un proceso de reclutamiento, o rechazar una oferta de trabajo, estarás cubierto si sigues las siguientes recomendaciones.

    • Habla con honestidad. No hay herramienta más útil para promover el cambio que la honestidad. ¿No estuviste de acuerdo con alguna parte del proceso? Dilo. ¿Tienes otra oferta más atractiva? Dilo. ¿Simplemente no te sientes identificado con la misión de la empresa, o no te gusta lo que harás? Dilo.
    • Habla a tiempo. A nadie le gusta que le hagan perder el tiempo. El mejor momento para salirte de un proceso que ya sabes que no te gusta fue cuando te diste cuenta de eso. El segundo mejor momento es ahora.
    • Habla con respeto. La persona con la que hablaste no es la compañía. Muy probablemente ni siquiera estén en sus manos los términos o condiciones que guiaron tu proceso. Sí, es frustrante, pero no es justificación para faltarle el respeto a nadie.
    • No te prives de futuras oportunidades. Si cumples con los 3 puntos anteriores, tendrás una ventaja competitiva importante. Asegúrate que no se arruine todo haciendo comentarios como “de todos modos ni quería trabajar en su empresa toda fea”. Ya llegaste hasta aquí con la frente en alto, de la manera más profesional posible. Honra tu propio esfuerzo dejando las puertas abiertas para posibles futuras oportunidades.
  • Cómo decir que no

    Hola, Tim.

    Gah, ok. He estado luchando con esto, y así está la cosa: después de 5 años intentos de creatividad y promociones, entrevistas acerca de mi viaje personal y de hablar de dónde vienen las ideas, después de años de terminar un proyecto un día e inmediatamente saltar a promocionar el siguiente… estoy dando un paso hacia atrás. Alcancé mis límites recientemente, y por amor a mi trabajo, me daré un descanso. Durante los últimos meses he cancelado contratos y he dicho no a nuevos proyectos y entrevistas. Para sentarme a hacer nada. Para deambular y desperdiciar un día. Y por primera vez en cinco años, por fin estoy en un lugar en el que no hay una fecha de entrega atada a cada dibujo. No hay una fecha límite para mis ideas. Y se siente correcto.

    Así que, aunque realmente quiero hacer esto contigo — te respeto a ti y a tu trabajo y estoy honrada de que quieras que participe — y aunque sea estúpido con E mayúscula para mi carrera profesional que no lo haga, tendré que decirte gracias pero… no. Simplemente no estoy en un lugar para hablar sobre mí o mi trabajo en estos momentos. (Una locura para una hija única altamente parlanchina.) Tengo la esperanza de que podamos hablar en un futuro — te prometo que cualquier pensamiento que tenga para ti en ese momento será mucho más perspicaz que cualquier cosa que te pueda compartir en estos momentos.

    Espero que el espacio creado por mi ausencia sea llenado por una de las brillantes personas que sugerí en mi correo anterior.

    Y de verdad, mil gracias por tu interés.

    Me estaré pateando a mí misma cuando el libro salga.

    — W.

    Este fue el correo (traducido por mí) que Wendy MacNaughton, prolífica ilustradora, le envió a Tim Ferris para declinar la invitación a una entrevista para su libro, Tribe of Mentors. Una clase maestra de cómo y por qué decir que no — algo en lo que he estado pensando mucho últimamente.

    Antes de que un avión despegue, la instrucción es que en caso de despresurización te coloques la máscara de oxígeno antes de intentar ayudar a otros. Sucede igual con el trabajo y la creatividad: antes de compartirla, debes de hacer espacio para que se desarrolle.

    Ponte la máscara primero. Di que no.

  • Manual de Swanros

    ¡Hola, $NOMBRE!

    Hey, es un gusto tenerte por acá. ¡Vamos a trabajar juntos! Me quise tomar el tiempo de escribir este documento para explicarte un poco cómo funciono, me conozcas y sepas qué es lo que puedes esperar de mí como tu manager. Hago esto porque creo fielmente en el trabajo con personas, y sinceramente me hubiera gustado saber qué era lo que motivaba a algunos managers que he tenido en el pasado. Espero te sea de utilidad.

    Durante las próximas semanas vamos a conocernos y a aprender cómo nos gusta trabajar. Por lo pronto, aquí está una radiografía de una semana trabajando en equipo.

    Nuestra semana típica

    Una semana típica colaborando es bastante relajada desde el punto de vista de comunicación entre nosotros. El micromanagement es la antítesis de cómo trabajo y es lo último que puedes esperar de mí. Habiendo dicho esto, me gusta estar cerca del equipo para saber cómo puedo apoyar, así que nos mantendremos en contacto constante.

    Tendremos una llamada semanal para ponernos al día. Durante esta llamada discutiremos cosas importantes o de visión general — no es un standup — y no necesariamente debes de traer algo preparado. Solamente quiero saber cómo vas y establecer una rutina en la que podamos colaborar más allá de tareas puntuales. El objetivo de esta llamada será resolver la siguiente pregunta: ¿cómo podemos potenciar nuestro trabajo?

    Además de nuestra llamada 1:1, tendremos una llamada con tu equipo para integrarnos más. Otra vez, no es un standup, sino una oportunidad para mejorar la dinámica que tenemos como equipo. Para estas reuniones crearemos un documento compartido al cual todos tendrán acceso. En él, cualquier miembro del equipo podrá agregar los temas de los que les gustaría hablar, así como las notas de los acuerdos a los que llegamos en la llamada.

    Algunos puntos generales que debes de tomar en cuenta sobre nuestro día a día como colaboradores:

    • No es necesario que me pidas permiso para salir si es que lo necesitas. Confío en que tu manejo del tiempo es el mejor posible, y estoy consciente de que hay ocasiones en que la vida se va a interponer en nuestros días. Está bien — lo único que te pido es que no dejes el trabajo tirado.
    • El tiempo personal es primero que el trabajo. Todo mi esfuerzo está en fomentar una dinámica de trabajo que nos permita cerrar la computadora sin preocupaciones al final de un día de trabajo.
    • Procuro responder de manera oportuna a los mensajes. No siempre se logra, pero puedes esperar una respuesta de mi parte.

    Principios

    Los siguientes son los principios cardinales que guían mi trabajo. Te los comparto de manera únicamente informativa. 

    Personas antes que números. Un OKR cumplido, una entrega a tiempo, etc., son efectos secundarios de un equipo contento, motivado y retado lo suficientemente para que el trabajo se mantenga interesante. Mi manera de trabajo está enfocada en optimizar para que tú puedas hacer tu mejor trabajo sin complicaciones.

    Tu principal responsabilidad es decir que no. No hay nada que valore más en un equipo que las opiniones propias. Mi rol se trata de crear un ambiente para que tú puedas hacer tu mejor trabajo — pero, al final, el trabajo lo harás tú. Esto significa que tú te podrás llevar los éxitos, pero también el aprendizaje y la responsabilidad de solucionar los problemas cuando algo salga mal. Es por eso que lo mínimo que espero de ti es que puedas defender tu punto de vista cuando no estés de cuerdo con algo que yo u otra persona del equipo proponga.

    La honestidad es lo más importante.

    Procuro entender por qué llegamos al problema, y resolver eso. Encontrar soluciones parciales o incompletas no es como me gusta hacer mi trabajo. Estoy consciente de que hay situaciones en las que vamos a tener que comprometer la calidad del producto, pero estas deberían ser las excepciones.

    Es primordial para mí que las personas que trabajan conmigo se conduzcan con respeto.

    Mi calendario es tuyo. Te repito, mi rol dentro de la organización es crear un ambiente favorable para ti. Esto significa que a veces vamos a necesitar sentarnos a discutir un tema en particular — puede ser algo que sientas que no está funcionando como debería, o una idea que te gustaría implementar. No tienes que preguntarme si puedes hablar conmigo — simplemente usa el enlace que te pasé para agendar una llamada y listo.

    El tiempo es sagrado, y procuro usarlo responsablemente. Te invitaría a hacer lo mismo, pero esta ese una decisión personal. Mi regla es esta: si voy a poner un evento de 1 hr en el calendario, más vale que sea la hora más productiva del día — y asumo esa responsabilidad con seriedad.

    No me gusta usar metodologías que tienen un nombre. “A X empresa le funcionó Y” no es un argumento que me emocione para intentar aplicar Y en nuestra organización. Por el contrario, si vamos a analizar por qué funcionó, y lo vamos a intentar adaptar a nuestro caso particular, ahora tienes mi atención.

    Trabajo por algo, no en algo. Afortunadamente en nuestra industria hay miles de oportunidades para hacer software, manejar gente, o diseñar cosas. Cuando trabajo en algún lugar en particular, lo estoy haciendo por algo.

    Comunicación

    Mi método preferido de comunicación es escrito. Creo que escribir algo es la mejor manera de asegurarme de que entiendo de manera clara lo que quiero comunicar. Reconozco que eventualmente será necesario tener una llamada para resolver algún problema en particular, y sigo algunos lineamientos en estos casos.

    Procuro no tomar ni buscar llamadas que no estén en el calendario con por lo menos 24 horas de anticipación. Lo último que alguien necesita es una llamada de imprevisto, y estoy consciente de ello. Si necesito tener una llamada contigo, tendrás por lo menos un día completo para prepararte. Esperaría que tuvieras la misma consideración conmigo.

    Nunca te enviaré invitaciones a llamadas que no tengan un objetivo claro. Tanto el título del evento en el calendario, como la descripción del mismo, tendrán toda la información que debes saber para llegar preparado a la llamada. En caso de que vaya a pedirte actualización de algún proyecto, por ejemplo, sabrás exactamente qué espero de ti.

    El calendario tiene la opción para rechazar invitaciones a eventos. Úsala. Como dije antes, las llamadas para mí son un último recurso para colaborar. Si algún día te envío una invitación a una llamada, pero crees que sería mejor simplemente mandarme la información escrita, siéntete con la libertad de rechazarla. El tiempo es lo más importante y no me lo tomaré a mal si prefieres no tenerla. Si de verdad es crucial que tengamos la llamada, ya sea porque algo urge, o estamos en una situación de alerta, te lo haré saber.

    Aprecio cuando todos los participantes de la llamada tenemos la cámara prendida. Trabajamos de manera remota, y es fundamental para mí establecer una relación con las personas que son parte de mi equipo. Vernos la cara es primordial para este propósito. Te pido que, dentro de lo posible, también prendas tu cámara cuando entres a una llamada conmigo — sobre todo si vamos a estar hablando sobre temas valiosos, como tu desarrollo dentro del equipo.

    Respeto mi tiempo y el de los otros. Siempre procuro estar ya en la llamada uno o dos minutos antes de que de la hora pactada. Si tengo varias llamadas seguidas, es probable que me pueda demorar unos minutos en entrar a la siguiente. Si esto pasa, y tú eres mi siguiente llamada, te haré saber con anticipación que llegaré unos minutos tarde. No es normal que esto suceda.

    Desarrollo profesional

    Vamos a establecer objetivos de crecimiento para ti, y vamos a procurar que estos se encuentren en la intersección de lo que tú quieres para tu carrera y lo que la empresa necesita. Tendremos un documento compartido donde colaboraremos en la creación de tu plan de acción, al cual le daremos seguimiento cada 3 meses.

    Debes de saber que nuestra relación no será de una sola vía. Es decir, no solamente se trata de pedirte cosas o que llegues a ciertas metas, sino de que entre los dos lleguemos a un acuerdo sobre qué es lo que tú quieres hacer, lo que la empresa necesita, y cómo yo te puedo apoyar.

    También debes de tomar en cuenta que las revisiones de este documento no serán las únicas ocasiones en las que podemos compartir retroalimentación. Soy fiel proponente de la comunicación asertiva, y si hay algo que corregir me aseguraré de hacértelo saber en tiempo y forma, y espero que hagas lo mismo conmigo.

    Notas extras

    Uso muchas analogías cuando explico cosas. Sobre todo cuando algo me gusta demasiado. No te asustes si de repente quiero explicar cómo funciona un sistema literalmente con perros y gatos.

    Soy fanático de trabajar por las mañanas, mi día comienza antes de las 6 am regularmente. Te pido que no sientas la presión de estar disponible en mis mismos horarios, y si te mando un mensaje temprano no tienes que contestarme de inmediato.

    Soy muy celoso de mis tardes, y procuro no tener compromisos de trabajo después de las 4 pm. Sin embargo, soy flexible, y si hay algo que se necesita hacer a esa hora, estaré ahí. Pero todo mi día y forma de trabajo se centra en poder tener mis tardes libres.